Hace 10 años parecía que cualquier cosa en internet se vendería en una subasta; desde productos de segunda mano a cargamentos de materias primas, el modelo popularizado por eBay arrasaba. Ahora, sin embargo, solo el 31% de las ventas de eBay son subastas, y como porcentaje de las ventas totales en internet, son menos que en 2001.
¿A qué se debe la caida en la popularidad de las subastas? Entre otras razones, a qué su popularidad se debía mucho a su propia novedad. Más que comprar un producto, estabas ganando una subasta, y el efecto era excitante. La sensación de conseguir una ganga, incluso cuando no la necesitabas, era muy atractiva.
Me recuerda enormemente al modelo Groupon: las gangas tienen una vida limitada. Pasado el tiempo y agotada la novedad, la gente se da cuenta de que no merece la pena invertir tiempo y esfuerzo en comprar cosas que no sabes cuando vas a usar, con grandes descuentos sobre precios desconocidos.