Con el crecimiento de Internet, las iniciativas para el consumo colaborativo están explotando. Consumo colaborativo es potenciar el uso de las cosas y no su posesión: no comprar una nueva herramienta, nueva ropa o juguetes para tu hijo y optar por compartirlos con otras personas que han decidido lo mismo que tú.
El consumo colaborativo se extiende también a plataformas de compartir tiempo, intercambiando por ejemplo sembrar el jardín por parte de los frutos que ofrezca, o tus conocimientos por los míos.
¿Cómo afectará el consumo colaborativo a las marcas? Se puede pensar que es una minoría la gente que decidirá no comprar nuevos juguetes y prefiera intercambiarlos con otros, pero si las marcas luchan por crecer unas décimas de cuota de mercado año a año, ¿qué les puede suponer que un 2% decida no comprar más sus productos?
Un paso intermedio es la nueva iniciativa de Mango for Mango, en la que te dan un 20% del importe de los artículos comprados en Mango que devuelvas a sus tiendas. Sin embargo queda mucho por andar, y más en España donde muchas de estas iniciativas internacionales todavía no han llegado.