Jul 29 2010 08:30 am
Publicado por Juanjo Rodriguez
Los datos deben de estar equivocados
Conocer los datos reales, a menudo, no cambia nuestra opinión sobre un tema. Al fin y al cabo, si nosotros teníamos una opinión, y nosotros por definición somos muy listos, no podíamos estar equivocados, esa opinión previa debía de ser la buena. Por lo tanto, los datos deben ser erroneos.
Este razonamiento que acabo de contar puede parecer absurdo, pero está bien documentado. Cuanto más firmes son nuestras opiniones, menos aceptamos los datos que las contradicen, aunque sean objetivamente ciertos, y más nos reforzamos en nuestras creencias iniciales. El fenómeno subyacente es la disonancia cognitiva, esa fuerza interna que nos impide mantener dos opiniones contradictorias (“yo soy muy listo y siempre había pensado X”; “yo estaba equivocado, los datos prueban que es Y”).
Por lo tanto, el resultado frecuente de presentar datos a un consumidor/ciudadano es provocar un efecto de “retroceso” (backfire), que provoca un efecto contrario al esperado: reforzar las creencias erróneas, en lugar de corregirlas. Este efecto, sumado a la idea de que las personas tendemos a sobreestimar nuestro conocimiento sobre cualquier tema, debería hacernos reflexionar: cambiar comportamientos no es algo tan racional como solemos pensar.
Hola Juanjo. Si bien es cierta tu reflexión en mi opinión faltan dos variantes importantes.
(1) A tener en cuenta si la “postura/opinión” es publica o privada. Reconocer (aunque sea con datos) el cambio de una opinión públicamente es reconocer un error o falta de información y eso es muy difícil.
(2) Ahora, si la “postura/opinión” todavía no se ha manifestado públicamente y pertenece a la esfera de lo privado o personal, a nadie le importa subirse al carro ganador y más si es con datos que nos puedan validar nuestra nueva “postura/opinión”.
Como ejemplo todos los “nuevos” seguidores de la selección de fútbol, de Alonso con Ferrari o los “activistas” defensores del nuevo Iphone 4 (“aifonfor” je je je).
Por ello la estrategia más adecuada en comunicación a la hora de presentar datos contundentes es: “TODOS TENÍAMOS RAZÓN CUANDO PENSÁBAMOS ASÍ, POR ESTO, POR ESTO Y POR ESTO…”
Y nunca se debe decir: “TU ESTABAS EQUIVOCADO, Y ESTOS SON LOS MOTIVOS…=
El cambiar de opinión, aun estando en contra de nuestra forma de pensar, es el símbolo de un cerebro avanzado.