Mar 09 2010
Publicado por Juanjo Rodriguez
Los consumidores crean el producto
Últimamente, varias marcas de cuidado personal han lanzado iniciativas casi idénticas: pedir a sus consumidores que diseñen un nuevo producto, en un proceso de co-creación o crowdsourcing.
Por un lado, Clarins ha creado la plataforma Womanity, donde sus consumidoras podrán compartir contenidos, estados de ánimo y sugerir ideas para productos, desde perfumes a ropa o accesorios.
Por otro lado, Axe encerró a un grupo de consumidores (chicos y chicas) con personal de la empresa y sus agencias para crear de cero un nuevo producto, Twist, una fragancia que cambia durante el día.
Después de los anuncios, era lógico que el crowdsoucing llegara al desarrollo de producto. La gran pregunta es si se convertirá en un técnica habitual o será simplemente un guiño de marketing.
