Acabo de leer Coolhunting, de Daniel Córdoba-Mendiola, que me llegó hace unas semanas desde la editorial. Normalmente sólo hablo de los libros que me gustan, y este es interesante. Se nota que el autor sabe de lo que habla: el fenómeno cool, la caza de tendencias y las repercusiones que tiene para negocios y marcas. Está bien escrito, con un lenguaje amplio y preciso y un tono que oscila entre el análisis teórico y la fina ironía (aunque a veces peca de una retórica excesiva).
A caballo entre marketing y sociología, las reflexiones sobre qué elementos debe tener una originalidad para convertirse en tendencia, o el análisis sobre las macrotendencias actuales, son incisivas. Pero lo más particular del libro es que, en si mismo, quiere ser cool: para entenderlo en su totalidad, hay que estar muy al tanto de los fenómenos culturales y sociales actuales (ya que a menudo se mencionan solo de pasada, sin describirlos, asumiendo que el lector los conoce; por ejemplo, una lista de los barrios cool de New York en los últimos años) y compartir los referentes históricos del autor (alusiones a anuncios de televisión, a aerolíneas de nueva generación, etc.).
El libro tiene algunos detalles que desvelan su vocación de cool: por ejemplo, las páginas están numeradas al revés, empezando por la 154 y avanzando hasta la 1. Me gusta, aunque con estas cosas siempre tienes la duda de si la búsqueda de la originalidad no es demasiado forzada.
En resumen, una lectura sugerente que sintetiza bien la fiebre actual por ser cool, con sus promesas y dificultades, reflexionando sobre la potencia y vanalidad de lo efímero. Muy alejado (gracias a Dios) de otras seudo-parábolas sobre quesos, suerte y demás historias.