Chipotle es una cadena de restaurantes mexicanos, probablemente lo más hot en comida rápida actualmente. Su modelo se basa en la calidad y el uso de ingredientes (carnes y verduras) producidos de forma ecológica, sin hormonas ni antibióticos. De hecho, utiliza tanta carne “criada humanamente” que tiene dificultades para abastecerse.
Un aspecto clave es su proceso: con un menú muy corto (burritos, tacos y ensaladas, sin postres o cafés), la comida se prepara delante del público, con colas significativamente más largas de lo habitual en fast food.
Su marketing se centra en el propio punto de venta y las relaciones públicas: una historia original y potente (food with integrity) que cala bien entre los medios.
Como curiosidad, es propiedad de McDonalds, que lo compró en 1998 cuando sólo eran 14 restaurantes, en lugar de los 850 de hoy. Abajo, una muestra de su publicidad, y una foto de un local.



