Oct 31 2007
Publicado por Juanjo Rodriguez
Lo pequeño es bonito
En el mundo del retail, cautivado desde hace tiempo por los grandes formatos (tiendas cada vez más gigantescas, surtidos inacabables, category killers, etc.), se están abriendo camino formatos de menor tamaño, pero con algunas ventajas respecto a sus mayores. Por un lado, la experiencia de compra en los grandes hipermercados es cada vez menos atractiva. Se tarda mucho tiempo tanto en recorrer la tienda como en la línea de caja, el servicio es menos personal y están situados demasiado lejos, especialmente para los consumidores con menor poder adquisitivo.
Por otro lado, la proposición de valor ha cambiado. Gracias a la tecnología y los avances en logística, las tiendas pequeñas no tienen porqué ser más caras que las grandes. Por último, las tiendas pequeñas tienen una relación mucho más cercana con los clientes y con su entorno, pudiendo adaptar mejor su surtido, sus servicios y el propio diseño de la tienda.
La tendencia está mucho más marcada en Europa o Latinoamérica, donde siempre ha habido una tradición de tiendas “de barrio”. En España, en el mercado de alimentación, los supermercados de medio tamaño son el formato que más crece (en gran medida por el efecto Mercadona). En Estados Unidos, en cambio, el 80% de la distribución está actualmente en manos de los formatos grandes, aunque tanto nuevas marcas (como Fresh & Easy) como los clásicos (Wal-Mart) están empezando a experimentar con formatos pequeños.







