Simplicity Series 1: Reducir
Ley Nº 1, Reducir: La mejor manera de alcanzar la simplicidad es mediante profunda reducción.
Para cualquier producto de consumo, una persona tiene actualmente decenas de opciones. 30 variedades de cereales son, probablemente, más de las que un consumidor necesita. En medio del caos, la simplicidad aparece como una estrategia casi imprescindible: este consumidor no tiene tiempo de estudiar todas las posibilidades, tiene que captar el mensaje y entender el producto de un vistazo.
La simplicidad aplica en muchos ámbitos: el diseño del propio producto, el packaging, la publicidad, etc. Maeda sugiere una estrategia para buscar esta simplicidad: el modelo SHE (Shrink, Hide, Embody):
- Reducir el tamaño
- Esconder: no hace falta que los atributos y funciones del producto estén todos visibles simultáneamente, sino solo cuando el consumidor los necesita
- Incorporar la calidad en el producto, sin que se vea exteriormente
En el fondo, se trata de evitar la tentación de contar algo por el simple hecho de poder contarlo, de hacer gala de todos los beneficios y atributos del producto (por ejemplo, unas galletas integrales, con Omega3, con vitaminas, sin azúcar, etc.). El posicionamiento está en la mente del consumidor, y éste no hace listas de pros y contras cuando está delante del lineal del supermercado.


2 Comentarios:
Queria hacer un comentario en general sobre la serie, pero creo que esta es la mejor entrada.
Creo que en la mayoría del diseño actual se ha caído en la creencia que cuanto más, mejor. Si tu producto tiene 15 características será mejor que el que tenga 5.
la industria de las nuevas tecnologías (y tambien otras como las galletas como has apuntando) busca abrumar al consumidor con caraterísticas que no entiende, pero suenan bien.
Es como cuando en urgencias oyes hablar a los médicos con su jerga, de la que lo único que sacas es "vale, estos tios saben de lo que hablan y son unos médicos superprofesionales". Esto no es casual sino todo una maniobra persuasiva para que imagines facilmente que los tios esos no son actores, sino doctores.
Por su parte, las marcas compiten en una carrera armamentística de sobreespecificaciones. Además, una vez que consiguen que la mayoría del mercado busque esas sobreespecificaciones, tiene más sentido económico incluirlas que descartarlas por motivos de economías de escala.
Sin embargo, el producto que le echa el valor de "simplicar mediante concienzuda reducción", gana un hecho diferencial y satisface mejor las necesidades reales del consumidor.
Es la estrategía de productos tan dispares como el Ipod o las compañias aereas lowcost. Y no les va mal.
Yo personalmente, deseo que llegue el día que saquen un móvil que sólo sirva para llamar y enviar sms.
Por
Xavier Izaguirre, a las 12:39 PM
Para posicionar un atributo del producto tenes que olvidarte de otros
Por
SIM, a las 9:26 PM
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